CONVOCATORIA Nº 12

Provocando inquietudes …¿Quien se anima?

Plesiosaurio

PUNTOS GENERALES

1. Podrán participar autores de cualquier nacionalidad, siempre que sus trabajos sean enviados en español, inglés o portugués.
2. Todos los trabajos serán enviados en documento de Microsoft Word, tamaño de papel A4, interlineado de 1.5 puntos y fuente Garamond de 13 puntos.

COLABORACIONES

● LA MUELA DEL PLESIOSAURIO
1. Se recibirán artículos o ensayos relacionados con la ficción brevísima, cuya extensión máxima será de 15 páginas e incluirá un resumen (abstract) de no más de 8 líneas
2. Si fuera el caso, deberá informarse si el trabajo fue presentado anteriormente en algún congreso, conferencia, coloquio, etc.

● LA GARRA DEL PLESIOSAURIO
1. Las reseñas versarán sobre libros relacionados con la minificción, los mismos que no tendrán una publicación anterior a 2018.
2. La extensión de las reseñas no excederá las tres páginas ni será menor a una.

● EL BOLO ALIMENTICIO
1. Los trabajos de creación serán…

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Cómo narrar para emocionar

SENDERO BLOG

04/01/2008 por: Aviondepapel.com
Muchas de las emociones están por encima de las culturas: son universales. La esperanza, el miedo, el abandono, la alegría, el enamoramiento, la muerte son comunes al ser humano. La literatura no es más que el reflejo artístico de dichos sentimientos. Contar es emocionar.
¿Cómo podemos, entonces, narrar la reacción emocional de un personaje sin nombrarla de manera explícita; cómo enunciar que nuestro protagonista está triste, o se siente desamparado, sin pronunciar estas dos palabras?
Existe un recurso retórico denominado “correlato objetivo”. Es la sucesión de imágenes simbólicas, encadenadas una tras otra, que, en su conjunto, evocan un sentimiento. Dicha emoción, si bien se la ha callado el narrador por motivos artísticos, es reconocida por parte del lector. La construcción de esta técnica literaria se da por acumulación y relación, como si tirásemos tres piedras a un estanque hasta que las tres ondas confluyeran en…

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El perro aterrado

SENDERO BLOG

Adaptación del cuento popular de la India

Érase una vez un perro llamado Kutta que vivía en una gran ciudad de la India. No tenía dueño y se dedicaba a vagar por las callejuelas olfateando todas las esquinas,  casi siempre buscando algo para comer.
Su vida era tan solitaria que solía recurrir a la imaginación para hacerse una idea de cómo eran las cosas, de cómo funcionaba el mundo. Se puede decir que Kutta se pasaba el día haciendo conjeturas de esto, lo otro y lo de más allá.
Por ejemplo, si una señora lanzaba a la vía pública las sobras del caldo, él pensaba:
– ‘¡Oh, qué generosa es esa mujer! Seguro que me ha visto, se ha dado cuenta de que tengo hambre, y muy amablemente ha tirado los huesos para que yo me los zampe.’
O si un chaval arrojaba un palo al aire, sonreía y se…

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Peligros de la hormonización infantil y adolescente: Por qué muchos morirán

Pablo Muñoz Iturrieta

Uno de los peligros más graves de la ideología de género es la perversión de la medicina en servicio de una agenda ideológica, tal como la transformación física de niños y jóvenes con todas las consecuencias nefastas que se siguen. En Inglaterra, la Clínica Tavistock está enfrentando demandas legales debido a la experimentación con niños. Estos tratamientos criminales están siendo impuestos por ley en muchos países, bajo la falsa figura de “derechos humanos” a la identidad de género y orientación sexual. En Canadá, por ejemplo, los padres han perdido la patria potestad con respecto a estos tratamientos, como se explicó en este artículo. En Argentina, es la perversa Fundación Huésped quien está a cargo de “adecuar el cuerpo a la identidad y género autopercibidos (desarrollando rasgos femeninos o masculinos según se desee y suprimiendo los del sexo asignado al nacer) mediante la administración de hormonas”, como afirma la…

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La parábola del fariseo y el publicano

“Te doy gracias porque aunque soy como los demás hombres,                                            has tenido piedad de mí y me ayudas con tu gracia                                                                y tus dones para no caer en lo más profundo”                                                                                                        ***

Muchos tendrán la bendición de cada fin de semana escuchar una prédica cargada de enseñanza, esperanza, guía para nuestros pasos en esta tierra. Pero muchos otros, como en bastantes lugares aquí en Canadá, escuchamos que el infierno no existe, que Dios es trans, que el aborto es un derecho, que el cristianismo es la “tolerancia”, lo cual nos tiene que llevar a aceptar y abrazar toda orientación sexual e identidad de género, el derecho de la mujer a hacer con su cuerpo lo que quiera y otras tantas barbaridades, incluido el “Dios no existe” del “post cristianismo”… Escuchar un sermón aburrido ya es un martirio, así que imagínense escuchar a un hereje… la sangre hierve. Por el oído entra la fe dijo el Apóstol (Rom 10, 8), pero por el oído también entra el error, el engaño, la perdición. Pobres de aquellos que no tienen quién les predique, pero más pobres aún aquellos a quienes se les predica mal… Fue así que, en vez de escuchar con el oído, me dispuse a escuchar con el alma. Será que Dios ya de niño me dio la oportunidad de escuchar la verdad, por lo que decidí remar mar adentro y escuchar la voz del Espíritu que sopla en el interior de cada uno. Y esto les quiero compartir.

Quiero comenzar con una parábola oportuna, la del fariseo y el publicano. Los ejemplos de Cristo están cargados de ejemplos situados en los extremos y que resaltan la condición humana: el juez injusto y la viuda insistente, el hijo fiel y el hijo pródigo que derrocha todo en una vida pecaminosa, el trigo y la cizaña, la ciudad sobre la montaña y la lámpara escondida bajo la mesa, el fariseo y el publicano… Fariseo no era un término despectivo en la época. No fue hasta que Cristo dijo “haced lo que dicen, pero no lo que hacen, porque no practican lo que predican” (Mt 23, 3), que se convirtieron en un ejemplo máxime de la corrupción religiosa. Es decir, Cristo nos dice que el fariseo orando al frente del templo estaba mintiendo. Posiblemente no hacía nada de lo que decía. Y, por otra parte, el publicano decía la verdad: “Oh Dios!, ten compasión de este pecador”. La contraposición entre el fariseo y el publicano era la oposición entre la mentira y la verdad. Cuando ores, no mientas, se siempre fiel a la verdad, porque no mientes a nadie más que a ti mismo.

Recuerdo haber leído en “Las moradas” de la gran Teresa de Ávila decir: “La humildad es caminar en la verdad”. ¿Cuál es la relación entre verdad y humildad? Que la humildad verdadera consiste en reconocer que no somos nada más que pecado. ¿Y lo bueno que podamos tener? No son más que gracias y dones que Dios nos presta para poder seguir el camino recto. Son como herramientas prestadas y de las cuales vamos a tener que rendir cuentas. Es como la parábola del talento: el hombre castiga al servidor que esconde el único talento que tiene, pero premia al que usa de esos bienes para dar fruto. Es una responsabilidad muy grande que carga sobre nuestros hombros. ¿Cómo uso de los bienes espirituales que Dios me presta? Nada es mío, nada. Hasta el conocimiento Dios ha puesto en mi camino para encaminarme en el bien, guiar a otros, y con la ayuda de Dios llegar a buen término. Por eso el publicano jamás juzga fariseo, pero el fariseo sí juzga al pecador: “Te doy gracias porque no soy como los demás hombres”. La soberbia es tan grande que el mero nombre de “fariseo” es lo peor que se pueda decir de un creyente. Debemos siempre caminar en la verdad, y la verdad es que no somos nada.

Esta parábola, por lo tanto, es una profunda parábola sobre la oración: debemos orar con humildad, es decir, con verdad, y debemos caminar conscientes de esta verdad todas nuestras vidas. Alrededor nuestro vamos a encontrarnos con cantidad de gente que nunca recibieron o incluso rechazaron esos “bienes”: pro aborto, pro ideología de género, feministas, comunistas, postmodernistas, gente perdida y enferma por el virus intelectual de nuestros días. Ahí tal vez nos percatamos cuántas veces habremos dicho: “Te doy gracias porque no soy como los demás hombres”… Cuando en realidad tendría que haber sido un: “Te doy gracias porque aunque soy como los demás hombres, has tenido piedad de mí y me ayudas con tu gracia y tus dones para no caer en lo más profundo”. Solo esto nos va a motivar a no solamente defender la vida, luchar contra la ideología de género, defender los valores, sino también salir a buscar la oveja perdida y en vez de esquilarla con nuestras acciones, tenderle la mano que tanto necesita.

Un gran libro que leí hace muchos años y que recomiendo encarecidamente es “Historia de un alma”, de Santa Teresita del Niño Jesús. En ese libro ella propone la “infancia espiritual”, o lo que podríamos llamar: “la espiritualidad del publicano”. En otro libro sobre sus “Últimas conversaciones” explica de modo magistral en qué consiste esta infancia espiritual propia del publicano que camina y ora en la verdad: “Es reconocer nuestra nada, es esperar todo de Dios como un niño pequeño espera todo de su padre… Ser pequeño significa no atribuirse a uno mismo las virtudes que uno practica, creyéndose capaz de cualquier cosa, sino reconocer que Dios pone este tesoro en las manos de su pequeño hijo para ser usado cuando sea necesario; pero sigue siendo siempre el tesoro de Dios. Finalmente, significa no desanimarse por las faltas de uno, ya que los niños se caen con frecuencia, pero como son demasiado pequeños nunca se lastiman demasiado”.

Que les sea de provecho.

©Pablo Muñoz Iturrieta 2019

Hoy …

No es la experiencia de Hoy la que enloquece a los hombres. Es el remordimiento por algo que sucedió Ayer y el temor de lo que Mañana nos puede revelar.                         ***                                                                                                                   ***

Quien se sabe hijo de Dios, no debe de tener temor alguno en su vida. Dios conoce mejor nuestras necesidades reales, es más fuerte que nosotros y es nuestro Padre. Debemos de hacer como aquel niño que, en medio de la tempestad, permanecía en sus juegos, mientras que los marineros temían por sus vidas; era el hijo del patrón del barco. Cuando al desembarcar le preguntaron cómo pudo estar tan tranquilo en medio de aquel mar embravecido, mientras ellos estaban espantados, respondió: ¿temer?, ¡pero si el timón estaba en manos de mi padre!

Cuando tratamos de identificar nuestra voluntad con la voluntad de Dios, el timón de la vida lo lleva Él, que conoce bien el rumbo que nos conduce al puerto seguro. Cuando el hombre está viviendo según el plan de Dios no tiene necesidad de preocuparse por su vida, ni por su casa, ni por cualquier cosa que le pertenezca.

¡No miremos nuestra propia fe; miremos la fidelidad de Dios! ¡No miremos las circunstancias a nuestro alrededor, sigamos mirando los recursos del Dios infinito! Lo único que debe preocupar al hombre en esta vida es si está trabajando según el plan de Dios, si está haciendo la obra de Dios; y si es así, todo el cuidado de las demás cosas está en las manos de Dios.

«Así que no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal.»

Hay dos días preciosos en la semana en los cuales y por los cuales nunca me preocupo:

Uno de esos días es Ayer; ayer, con sus penas y dolores, con todas sus faltas, errores y desaciertos, ha pasado para siempre. No puedo deshacer nada de lo que hice, ni anular una sola palabra que pronuncié. Todo lo errado, lamentable y triste de mi vida que en él hay, está en las manos del Amor Poderoso de mi Dios. A excepción de los recuerdos hermosos, dulces y tiernos, que perduran dentro de mi corazón por el día que se fue, no tengo nada que ver con Ayer. ¡Fue mío! ¡Es de Dios!

Y el otro día por el que no me preocupo es Mañana; mañana, con todas sus posibles adversidades, sus cargas, sus peligros, su gran promesa y su  comportamiento deficiente, sus fracasos y errores, está tan fuera de mi dominio como Ayer. Es un día que pertenece a Dios. Su sol saldrá con rosado esplendor, o tras una máscara de nubes llorosas, pero saldrá. Hasta entonces, el mismo Amor y la misma Paciencia que sostuvieron Ayer, sostienen Mañana. A excepción de la estrella de esperanza que fulgura siempre sobre la cumbre de Mañana, y que ilumina con tierna promesa el corazón de Hoy, no tengo ninguna posesión en ese día de gracia que no ha nacido. Todo lo demás está bajo el cuidado seguro del Amor Infinito que es más alto que la estrellas, más vasto que los cielos, más profundo que los mares. ¡Mañana es el día de Dios! ¡Será mío!

Lo que me queda a mí entonces es nada más que un día en la semana, Hoy. ¡Cualquier hombre puede pelear las batallas de hoy! ¡Cualquier mujer puede llevar las cargas de un solo día! ¡Cualquier hombre puede resistir las tentaciones de hoy! Oh, amigos, cuando nosotros obstinadamente añadimos las cargas de esas dos eternidades horribles, Ayer y Mañana, cargas que sólo el Dios Todopoderoso puede sostener, es entonces que nos debilitamos. No es la experiencia de Hoy la que enloquece a los hombres. Es el remordimiento por algo que sucedió Ayer y el temor de lo que Mañana nos puede revelar.

¡Estos Días pertenecen a Dios! ¡Dejémoselos a Él!

Web católico de Javier

Dialogando con el tiempo; Jorge Espinosa Cano;+ La fe como virtud cívica y ciudadana

En una cultura que desde hace más de 200 años se viene inculcando el concepto de laicismo como uno de los mayores logros de la democracia y la modernidad, puede resultar un tanto extraño, o tal vez hasta escandaloso para muchos considerar que la fe puede estar ligada como virtud al civismo y a la acción ciudadana.

Ciertamente que no estamos hablando de volver a tener un estado confesional como fue normal en la antigüedad, pues recordemos que esto no se relaciona exclusivamente como podrían pensar algunos en la situación que tuvo la Iglesia en muchos Estados hasta antes de la Revolución Francesa, sino que en todas las culturas antiguas la religión era una parte central de la identidad de las tribus, naciones y hasta imperios, pues inclusive en muchas de ellas el jefe de la tribu, el rey o hasta el emperador fungían también como líderes religiosos, y toda la población consideraba como una parte integral de pertenencia a su grupo la religión.

Pero desde la Revolución Francesa se inició un ataque principalmente contra la Iglesia Católica, olvidando todas las aportaciones que ésta había dado a la cultura, y que no se reducía a dogmas, o liturgias, o costumbres y fiestas religiosas, sino que estaba ligada a la creación de las universidades, de hospitales y asilos, así como a las artes, como la pintura, la escultura, la literatura, la arquitectura, la música etc.

Y hoy estamos viviendo una realidad que es sin duda reflejo de esa forma de plantear al Estado moderno, y los resultados de haber dejado que Estado haya monopolizado la educación bajo el esquema de ser laica obligatoria, que en su caso debería haber sido libre y bajo un esquema religiosos para quién así lo deseara.

Hoy en día el relativismo se ha enseñoreado de la cultura actual, ya no se habla ni de bien ni de mal, sino tan sólo de derechos, no siempre reales, sino más bien de conveniencia, y así el aborto, la ideología de género y la violencia ocupan gran tema de las conversaciones y de los encabezados de los diarios.

La fe también ha sido pobremente entendida por muchos, limitándola a establecer una relación personal con Dios, una práctica de oraciones y ritos y de conceptos aprendidos de memoria, sin relación alguna con la vida diaria, y menos aún con las cuestiones cívicas, sociales y políticas.

Esta dicotomía del hombre moderno de ser uno en lo privado y otro en lo público, ha sido la raíz de muchos de los males que nos aquejan, porque no deja de ser una especie de hipocresía ocultar siempre el aspecto religioso cuando se trata de lo público. Y ciertamente no deja de ser una realidad que parte de esta situación partió de una enseñanza casi generalizada de la Iglesia en donde se consideraba la cosa política como algo ajeno al hombre religioso, y por ese motivo los que participaban ocultaban sus convicciones religiosas.

Pero en estos tiempos y con las enseñanzas de la Doctrina Social Católica iniciada por León XIII y cada vez más desarrollada e impulsada por los siguientes pontífices se ha ido entendiendo que una parte muy importante de la fe es llevar sus principios de justicia, generosidad, verdad, rectitud, que son parte del mandamiento de amor al prójimo a todos los campos de la sociedad.

En México en lo particular, tenemos a un gran precursor de estas ideas, el Lic. Anacleto González Flores que allá por los inicios del siglo XX ya urgía la participación responsable, generosa y aún heroica de los católicos para hacer de la sociedad, y en concreto de México una nación donde se respetara la libertad, y se generaran los medios para hacer de esta nación un lugar para que el hombre pudiera desarrollar toda su capacidad humana.

Por eso el Lic. González Flores urgía la actuación de todos los católicos y ciudadanos rectos a participar activamente y por la situación que estamos viviendo su mensaje nos parece muy actual, y nos dice:

“Se sabe, se ve que cada hombre es una ruina y que por lo mismo es preciso forjar de nuevo el tipo vigoroso y profundamente humano que el cristianismo, verdadero Fidias de las almas, incomparable artista de la vida sabe hacer de cada espíritu y cada corazón. Se sabe y se ve que las sociedades perecen cuando el deseo de sacrificarse por los demás y la ley del amor son devorados por la fiebre del placer y por la guerra del egoísmo y se quiere volver a los hombres al sistema único que has sabido hacer del amor a la humanidad un deber ineludible y una de las más hermosas virtudes. Se sabe que es necesario reconstruir totalmente al hombre interior y al hombre exterior y que, este, aparte de ser ciudadano, debe ser una verdadera unidad social y que para esto urge que las energías de la sociedad vuelvan al cauce del orden y que el talento, la riqueza, la propiedad y el poder sean fuente rica e inagotable de luz de justicia y de bienestar para todos. Se ha llegado a comprender que solamente así será posible contener la corriente desbordante de las revoluciones e inaugurar una era de paz en el mundo.

Se desea muy vivamente reedificar la familia sobre los sólidos cimientos de la Sociología Cristiana, pues desmoronada y desecha por los golpes que sobre ella han descargado los utopistas y los legisladores improvisados que tantas veces han profanado la voluntad del pueblo y el santuario de la ley, pide que se le rehaga de sus mismos escombros y se le vuelva el grado de vigor y lozanía que alcanzó bajo el influjo regenerador del cristianismo. Se pretende, con el entusiasmo que despiertan en los corazones generosos las causas nobles y santas, reactivar las corporaciones de trabajadores, único medio práctico de escudar al obrero contra las extralimitaciones de los patrones encasillados en el absolutismo económico consagrado por el funesto sistema del liberalismo y manantial fecundo de tiranías y revoluciones”.

“Reducir el catolicismo a plegaria secreta, a queja medrosa, a temblor y espanto ante los poderes públicos cuando éstos matan el alma nacional y atasajan en plena vía la Patria, no es solamente cobardía y desorientación disculpable, es un crimen histórico religioso, público y social, que merece todas las execraciones”.

Porque la fe obliga a ser congruentes en todos los aspectos de la vida, y sus enseñanzas éticas van con la honradez, el mayor esfuerzo, el orden, la generosidad, la valentía, el respeto a todos los hombres y a los recursos de todo tipo, desde los personales, los de las comunidades hasta los de la naturaleza es que debemos considerar a la fe como una virtud cívica y ciudadana, porque si la inculcáramos y la siguiéramos se reflejaría en una ciudadanía responsable y generosa tanto en el ámbito público como en el privado, lo que llevaría obligadamente a un desarrollo nacional que beneficiaría a todos y haría de este país lo que hasta ahora hemos soñado pero estamos muy lejos de haber logrado.

redaccion@yoinfluyo.com

Por qué el domingo voto a Centurión

Por los valores cristiano y el futuro de la familia natural

Pablo Muñoz Iturrieta

Aclaro que no es mi intención decirles a quién tienen que votar. Que cada uno vote en conciencia. Aunque déjenme aclarar, por las dudas, que jamás votaría la fórmula Fernández-Fernández, ya que explícitamente promueve el aborto, la ideología de género, el marxismo cultural. Aparte de padecer de cleptomanía de Estado… Eso está más que claro.

Hay mucha discusión sobre si es lícito votar el mal menor en caso de haber un ballotage. No voy a meterme en ese tema porque en mi humilde opinión, no va a haber un ballotage. Incluso si todos los votos de los otros partidos fuesen a Macri, no alcanzaría para vencer a la fórmula FF. Y el votante de FF lamentablemente no va a cambiar su voto aunque le muestren un video de Cristina robando a dos manos…

Ahora les quiero compartir por qué el domingo voto a Centurión y no a Macri.

  • Cuando surgió…

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